TEMA 2. PEDAGOGÍA
Tema 2 - Pedagogía: El tutor y la familia en educación infantil y primaria: funciones y estrategias de intervención
El tutor no es solo un profesor, es un guía
Uno de los puntos más importantes que he aprendido es que el tutor debe ser una figura cercana, empática, coherente y capaz de generar confianza tanto en el alumnado como en sus familias. No se trata solo de enseñar contenidos, sino de acompañar al niño o niña en su desarrollo personal, social y emocional.
Como dice Medina Rivilla, un buen tutor debe tener cualidades como:
- Aceptación incondicional del alumno.
- Escucha activa.
- Liderazgo, pero sin autoritarismo.
- Equilibrio emocional.
- Capacidad de comunicación y mediación.
En otras palabras: no es solo alguien que enseña, sino alguien que acompaña, orienta y une.
Tutoría = conexión entre escuela y familia
Una de las ideas que más me ha llamado la atención es que la tutoría no es cosa de un día, ni de una reunión, ni de cuando hay un problema. Es un proceso continuo, sistemático y cercano, que implica a toda la comunidad educativa.
Por ejemplo, se recomienda:
- Tener al menos tres reuniones grupales con las familias al año y una entrevista individual.
- Crear un clima de confianza donde las familias se sientan escuchadas y valoradas.
- Compartir no solo lo académico, sino también lo emocional y lo social.
La familia tiene derecho a saber lo que se hace con su hijo o hija en el aula, a expresar sus opiniones y, sobre todo, a sentirse parte del proceso educativo. El centro no puede imponerse ni meterse en la vida privada de las familias, y las familias tampoco pueden organizar el centro. ¡Se trata de buscar el equilibrio!
¿Y qué pasa con el alumnado?
Pues aquí el tutor también tiene mucho trabajo, pero un trabajo precioso. Debe conocer bien al grupo, pero también a cada alumno/a en su individualidad: cómo se siente, qué le motiva, cómo aprende mejor, si tiene algún conflicto o necesidad especial…
¿Cómo se hace esto? A través de:
- Observación directa.
- Dinámicas de grupo.
- Entrevistas individuales.
- Jornadas de acogida.
- Técnicas de estudio.
- Actividades de convivencia y resolución de conflictos.
Todo esto ayuda a fomentar la cohesión, la empatía y el desarrollo personal y social del alumnado.
Trabajo en equipo: ¡imprescindible!
El tutor no trabaja solo. También tiene que coordinarse con el resto del equipo docente. Esto significa compartir información relevante sobre el grupo, acordar estrategias comunes, y tener siempre presente la atención a la diversidad. Porque cada niño y cada niña es único, y merece una respuesta educativa que lo respete y lo potencie.
Estrategias concretas: cuando las palabras se convierten en acciones
Algunas de las estrategias que me han parecido más útiles para el aula de infantil son:
- La asamblea como espacio para compartir y dialogar.
- Crear normas de convivencia de forma democrática.
- Fomentar la empatía con frases como “si lloras no te entiendo” o “¿qué podemos hacer para resolverlo?”
- Rotar responsabilidades para trabajar la autonomía y el respeto.
- Implicar a las familias en proyectos colaborativos.
Y algo que me ha encantado: educar también con elogios, no solo con normas o correcciones.
Dentro de la asignatura Educación y Sociedad, el Módulo II ha supuesto un acercamiento profundo a la importancia de la tutoría y la participación familiar en el contexto educativo, especialmente en la etapa de Educación Infantil. A través de diversas prácticas —desde el análisis normativo hasta el diseño de propuestas concretas— he podido comprender cómo la colaboración entre escuela y familia no solo está respaldada por la legislación, sino que es esencial para garantizar el desarrollo integral del alumnado.
Este módulo ha sido una oportunidad para reflexionar sobre el papel del docente como mediador, acompañante y generador de vínculos con las familias. En esta entrada de blog comparto los aprendizajes y experiencias que me han llevado a reafirmar la necesidad de construir una escuela abierta, cercana y corresponsable, en la que las familias tengan un papel activo en el proceso educativo de sus hijos e hijas.
MÓDULO II – Tema 2: Pedagogía y participación de las familias
Práctica 2a – Análisis del marco legal sobre la tutoría y participación familiar
Estudié la normativa estatal (LOMLOE y RD 95/2022) y autonómica (Decreto 80/2022 de Castilla-La Mancha) en relación con la acción tutorial y la implicación de las familias en Educación Infantil. Reflexioné sobre la importancia de establecer una relación cercana y continua con las familias como elemento clave del desarrollo integral del alumnado. Esta práctica reforzó mi visión de una escuela que se construye en conjunto con las familias.
Práctica 2b – Valoración crítica de una tutoría
A través del análisis de un vídeo, identifiqué elementos clave en la comunicación entre docente y familia. Reflexioné sobre la importancia del respeto, la escucha activa y la búsqueda conjunta de soluciones. Aprendí estrategias para fomentar la participación de las familias y gestionar los posibles conflictos desde un enfoque colaborativo.
Práctica 2c – Diseño de una actividad con familias
Diseñé una actividad sensorial para realizar junto a las familias, pensada para el segundo ciclo de Infantil. La presenté en formato audiovisual (Canva) y elaboré una guía didáctica para su implementación. Esta propuesta refuerza la importancia de abrir el aula a las familias, generando espacios de aprendizaje compartido y fortaleciendo los vínculos afectivos y educativos.
Reflexión final – Módulo II: Tutoría y Participación Familiar
El Módulo II me ha permitido comprender la enorme importancia que tiene la relación entre escuela y familia en el desarrollo integral del alumnado. Estudiar el marco legal me dio una base sólida para saber cómo está estructurada esta colaboración desde la normativa, mientras que el análisis de una tutoría real me permitió visualizar cómo se lleva a cabo esta relación en la práctica, destacando la necesidad de una comunicación cercana, empática y bidireccional.
Diseñar una actividad concreta para compartir con las familias fue una experiencia enriquecedora, ya que me ayudó a pensar desde una perspectiva práctica en cómo involucrarlas activamente en la vida escolar. Me di cuenta de que una escuela abierta a las familias no solo mejora el aprendizaje, sino también el bienestar emocional de los niños y niñas.
Este módulo me ha mostrado que ser tutor/a no es solo una función administrativa, sino una oportunidad clave para construir vínculos de confianza y corresponsabilidad que beneficien a toda la comunidad educativa.
PDF DE LA PRÁCTICA

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